¿Doble militancia? La participación de Aída Quilcué en fórmula presidencial con Iván Cepeda despierta controversia jurídica
Por: José Velásquez
La participación de la senadora Aída Marina Quilcué Vivas, dirigente del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), como fórmula vicepresidencial del senador Iván Cepeda Castro, figura del Pacto Histórico, abrió un debate político y jurídico en torno a una posible doble militancia dentro del sistema electoral colombiano.
El caso ha llamado la atención debido a que Quilcué mantiene su militancia en el MAIS (colectividad en la que también ha tenido protagonismo el exsenador Roy Barreras) mientras participa en una fórmula presidencial asociada a otra fuerza política.
Aunque en Colombia las coaliciones entre partidos son comunes, el debate radica en si la participación de un dirigente en una fórmula presidencial de otro partido puede interpretarse como apoyo político por fuera de su colectividad, lo que eventualmente podría configurar una infracción al régimen de partidos.
¿Qué dice la ley?
En Colombia, la doble militancia está prohibida por la Constitución y se configura cuando un dirigente político pertenece, apoya o participa simultáneamente en actividades políticas de más de un partido con personería jurídica.
La restricción tiene sustento en:
El artículo 107 de la Constitución Política, modificado por el Acto Legislativo 01 de 2003.
La Ley 1475 de 2011, que regula la organización y funcionamiento de los partidos.
Dependiendo de la gravedad, la ley contempla sanciones como nulidad de candidaturas, pérdida de investidura o anulación de elecciones.
Coalición o respaldo partidista
Expertos consultados señalan que el punto central será determinar si el MAIS autorizó o hace parte formal de la alianza política que respalda la fórmula de Cepeda, lo cual podría evitar la configuración de doble militancia.
De existir una controversia jurídica, el caso podría terminar en manos del Consejo de Estado de Colombia, tribunal que tiene la competencia para resolver disputas electorales y definir si hubo violación al régimen de partidos.
Más allá del caso particular de Quilcué, el episodio reabre la discusión sobre cómo se aplican las reglas de disciplina partidaria en un escenario político dominado por coaliciones amplias, donde varios partidos comparten proyectos electorales.
En un sistema cada vez más fragmentado, juristas advierten que la interpretación de estas normas será clave para definir hasta dónde pueden llegar las alianzas entre partidos sin vulnerar el régimen de doble militancia.
Así pues la senadora Quilcue estaría obligada por ley a respaldar la candidatura de Roy Barreras quien tiene el coaval del partido MAIS y del Frente Amplio Unitario.
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