Por: José Velásquez
El pasado 1 de febrero, Costa Rica no solo votó; envió un mensaje contundente. Contra muchos pronósticos que vaticinaban un balotaje (segunda vuelta) en abril, Laura Fernández rompió el tablero electoral al capturar el 48.5% de los votos, superando con holgura el 40% que exige la Constitución para ganar el boleto directo a Zapote¹.
La "Dama de Hierro" del oficialismo
Laura Fernández, del partido Pueblo Soberano, no es una desconocida. Exministra de Planificación y ficha clave de la administración anterior, su perfil combina tecnocracia con una retórica de mano firme. Su campaña no se anduvo con rodeos: prometió mano dura contra el narco (el tema que más quita el sueño a los ticos hoy) y una continuidad de las políticas económicas de Rodrigo Chaves.
Su victoria deja en el camino a figuras tradicionales como Álvaro Ramos (PLN), quien con un 33% no logró convencer a un electorado que parece haberle dado la espalda al bipartidismo clásico.
Un Congreso que hace historia (por partida doble)
Lo que pasó el 1 de mayo en la Asamblea Legislativa es igual de sísmico que la elección presidencial:
- Adiós al "trancazo" legislativo: Por primera vez en décadas, un partido oficialista tiene la llave del Congreso. Con 31 diputados, Fernández tiene el camino despejado para aprobar leyes sin tener que negociar cada coma con la oposición. De hecho, el oficialismo ya se dejó los seis puestos del Directorio Legislativo.
- El club de las mujeres: Costa Rica estrena su primera Asamblea con mayoría femenina (30 de 57 curules). No es solo un dato estadístico; es un cambio cultural en el corazón del poder político del país.
¿Qué esperar ahora?
Con el control total del Ejecutivo y el Legislativo, ya no hay excusas. El plan de gobierno de Fernández se enfoca en tres frentes urgentes:
- Seguridad: Reformas judiciales para frenar la ola de homicidios.
- Educación: Rescatar un sistema que viene en picada.
- Costo de vida: Mantener la macroeconomía a raya mientras el bolsillo del ciudadano sigue apretado.
Costa Rica ha decidido darle "todo el poder" a una sola fuerza. Ahora queda ver si esta concentración de mando se traduce en soluciones reales o en una polarización más profunda.
1 Zapote es el distrito número cinco del cantón de San José en la provincia homónima. Es uno de los suburbios más importantes de la capital costarricense.
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